A lo largo de la historia de la civilización, muchos han hecho hincapié en este punto: existe una diferencia irreductible entre el mundo y nuestra experiencia de él. Como seres humanos nosotros no actuamos directamente en el mundo. Cada uno de nosotros crea una representación del mundo en que vivimos, es decir un mapa o un modelo que nos sirve para generar nuestra conducta. En gran manera nuestra representación del mundo determinará lo que será nuestra experiencia de él, el modo de percibirlo y las opciones que estarán a nuestra disposición al vivir en el mundo.

No hay dos seres humanos que tengan exactamente las misma experiencias. El modelo que creamos para guiarnos en el mundo se basa parcialmente en nuestras experiencias. Por tanto, cada uno de nosotros podrá crear un modelo del mundo que compartimos y llegar a vivir una realidad un tanto diferente.

Existe un modo en que las experiencias del mundo pueden diferir del mundo mismo, es por medio de pautas o filtros que se han denominado "limitantes individuales" o "creencias limitantes". Nos estamos refiriendo a todas las representaciones que creamos como seres humanos, basados en nuestra singular historia personal.Las creencias limitantes son aquellas ideas que tenemos arraigadas en nuestra conciencia y nos llevan a experimentar la vida que tenemos hoy.

Las limitantes individuales constituye la bases para las profundas diferencias entre nosotros los seres humanos y el modo cono creamos nuestros modelos del mundo. Puede que estas diferencias de nuestros modelos alteren nuestras pautas sociales, enriqueciendo nuestra experiencia, presentándonos más alternativas o bien empobreciendo nuestra experiencia de algún modo que se limite nuestra capacidad para actuar de manera eficaz.

Muchas de nuestras creencias fueron “implantadas” durante nuestra infancia, antes de que fuésemos conscientes de su impacto. La educación que nos proporcionaron nuestros padres en casa, las enseñanzas de nuestros profesores en el colegio; la cultura en la que nos hemos criado e incluso los medios de comunicación que vemos o escuchamos nos han ido transmitiendo una serie de creencias que han quedado arraigadas en nuestro yo más profundo. Mientras la limitante individual se mantenga en el no consciente, nunca podrás imaginarte que existe la creencia. Lo bueno de todo esto es que las creencias cambian y, por tanto, las experiencias cambian como resultado de éstas. Así que busca aquellos objetivos que no hayas podido alcanzar hasta ahora e identifica que es lo que te impide conseguirlos.

La fuente de esta página:

R. Bandler/J. Grinder, The Structure of  Magic. 1980- Cuatro Vientos Editorial